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5.38 Forks

sábado, 25 de julio de 2009

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5.38 Forks

El Porsche amarillo de Alice se detuvo finalmente en La Push, con la pequeña casita de Jacob ante él. Nessie ya se había despertado de su sueño y se abrazaba a Jake mientras salía del coche. El Volvo de Edward aparcó a su lado, lanzándole una sonrisa a su niña mientras subía la ventanilla. El último coche, el Jeep de Emmet, cerraba la fila de escoltas, aunque ya no había nadie en peligro. Jacob observaba su casa, estaba completamente cerrada, excepto la ventana de la habitación de su hermana. Ella se había ocupado de cuidar la casa en su ausencia, ahora que su padre ya no estaba. Él fue el primero en entrar en la casa, seguido de todos los Cullen y, como no, con su querida Nessie cogida de su mano.

Sin dudar ni un solo segundo, Jake atravesó el umbral de la que sería su nueva casa. Ya habían decidido que seria Jake el que se quedase con la casa de su padre. Las gemelas, Rebecca y Rachel ya habían llegado a ese acuerdo mucho antes de la muerte de Billy. Resultaba desolador el aspecto que ofrecía ahora el pequeño hogar. A pesar de los cuidados ofrecidos por Rachel, el estado era ruinoso. Sus caras lo decían todo. A pesar de la situación, la felicidad se respiraba en el ambiente. Todo había acabado. Al fin podrían descansar.

Todavía estaban en la puerta cuando un estruendo les hizo darse la vuelta. Seth había aparecido tan rápido que había tropezado en las escaleras. Tras él aparecieron el resto de los integrantes de la manada. Leah entregó rápidamente a Josh a Jacob y corrió hacia su hermano, que los miraba sorprendido. En La Push no habían tenido noticias desde hacía mucho tiempo, y no conocían la existencia de Josh, por lo que lo observaban con cara de curiosidad. El niño preguntaba mentalmente a su padre quién eran ellos, y en la manada se habían quedado paralizados cuando se dieron cuenta de que aquel niño era de Leah y Jacob. Aun incrédulos le dedicaron a aquel niño todas sus miradas. Josh en contestación a la pregunta que le había hecho a su padre, los miro extendiendo sus pequeños bracitos, sus manitas se abrían y cerraban mientras sonreía. Seth se acercó al pequeño y lo tomó en brazos. Se veía eufórico. Nessie se acerco lentamente a Josh mientras este reía tirando del pelo a Seth. Aquellos ojos verdes ahora se veían tranquilos, apacibles. Acarició la cabecita del niño con dulzura mientras Jake la rodeaba por la cintura.

-Me quedare aquí-sonrió levemente-, me quedare a vivir aquí.

Las palabras de Nessie sorprendieron a todos, incluso a Jake, que la soltó rápidamente y la giró para verle los ojos. Ellos le confirmaron que hablaba completamente en serio. Una sonrisa de oreja a oreja recorrió la cara de Jake. Cuando ya creía que no le quedaba nadie de su familia, comenzaba a crear la suya propia. Pero quizá los Cullen no lo aceptarían así como así. Jacob miró a su alrededor. Ignoró completamente la cara con la que los miraba Rosalie. Emmet, Alice, Jasper, Carlisle y Esme les sonreían. Pero el veredicto final lo tenían los padres de Nessie, Edward y Bella.

-¡Nessie! ¡Estas segura de lo que estas diciendo!-exclamo bella anonadada por la confesión de su hija.

-Mama, ya sabias que este día iba a llegar pronto… ¿Verdad? –contesto sonriendo- Amo a Jake y quiero formar parte de su vida, se que lo entiendes.

-Mi niña… cuanto has crecido en este viaje –interrumpió Edward conmovido por las palabras de su pequeña, se situó a un paso de ella y la beso tiernamente en la frente- ¡En cuanto a ti chucho! ¡Como le hagas cualquier tipo de daño a mi pequeña vendré aquí personalmente y acabare la pelea que empezó Kahiel!

Edward salio rápidamente de la casa, con Bella sonriendo por lo bajo detrás de el. Alguna vez… ellos también vivieron esa situación. Después de mucho sufrimiento y de todo lo sucedido, habían roto todas las reglas, pero eso no les importaba porque se querían lo suficiente para saber que nunca se iban a separar. Y así es como yo llegue aquí… bueno, como todos llegamos a lo que somos ahora, una familia enorme… y muy extraña sobre todo.

-Josh, ¿pero qué pasó después?

-Después… bueno… si, es cierto que yo sé todo lo que tienen en mente esos dos… pero no creo que sea necesario que lo sepas todo. ¿No te llega con conocer la historia de amor de Jake y Nessie?

-¡Venga Joshiieee! ¡Dime! ¿Dime? ¡Quiero saber más y más!

-No seas terca… a veces creo que te pareces cada vez mas a tu abuela…

-¡Venga hermanitoo! ¡No seas así! ¡Se lo diré a mama como no me cuentes nada más!

-¿A caso crees que Nessie va a castigarme a mi edad? Caroline no seas inmadura.

-Vale… por hoy no preguntare más. Pero en cuanto llegue a casa pienso decirle a papa que como profesor de caza eres… ¡Penoso!

-Esta bien Caroline… ¡no es nada facil no se detectados entre los arbustos con esos ojos verdes tuyos!

-¡Eso es culpa de la herencia de mama! ¡Y ella caza bien!

-Vale, vale, de acuerdo... se está haciendo tarde, ya es hora de que volvamos a casa, papá y Nessie nos esperan, hermanita...


FIN


ºo.O Nere O.oº & O_o_Kristy_o_O

5. 37 Mio... para siempre

jueves, 23 de julio de 2009

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5. 37 Mío… para siempre

Su dedo rozo ligeramente mis labios silenciándolos durante un momento. Las palabras que a continuación salieron de su boca, descolocaron mi mente por completo.

-Nessie… Te lo había dicho hace tiempo, pero creo que durante un momento lo dudaste. Te quiero, nunca voy a dejar que te vayas, y voy a alejarte de cualquier peligro, aunque me cueste mi propia vida. Tú eres lo mejor que nunca me ha pasado.

No supe que contestar…en mi cabeza golpeaban aun las preguntas sobre mi nuevo cuerpo. ¿Reaccionaria? ¿Jake se sentiría bien tocándome ahora? ¿Y si le resulto repugnante? ¡Ya no soy la de antes! Mis estupidas preguntas se vieron silenciadas cuando sus labios sellaron sus palabras en mi piel.

Volver a sentir el calor que desprendía su cuerpo… era tan reconfortante. Me sentía diferente. Yo ya no era la de antes… sus caricias no eran las mismas. El más ligero roce hacia que mi cuerpo convulsionase, ardiendo por dentro. Podía notar a un con mas intensidad el aroma embriagador de su aliento. Me sentía desvanecer entre sus brazos una y otra vez. No se como llegamos al suelo… ni como pasamos horas mirándonos a los ojos. Su tierna mirada me trasmitía todo lo que necesitaba… como si las palabras viajasen directamente de su mente a la mía… lo había echado tanto de menos.

Me sentía al fin completa… esa sensación que había tenido desde… que nací, ya no estaba. Puede que Kahiel hubiese algo bueno por mi al final y Jake me ayudaba a completar esa nueva felicidad que nunca pensé que tendría. Sentirme uno conmigo misma. Aquel pensamiento hizo que mis comisuras se desviasen un poco hacia arriba mostrando una tímida sonrisa. Pareció agradarle a Jake que me contemplaba ensimismado y me contesto con una dulce sonrisa, enseñándome aquellos colmillitos que tan tentadoramente asomaban entre sus carnosos labios.

-Te quiero… lo sabes… ¿Verdad? –le dije sin preámbulos. Su sonrisa ilumino toda la habitación mientras me hizo rodar hacia sus brazos.

-Si… pero me gusta que me lo digas… -se dibujo una sonrisa perversa en sus labios- además… tienes que compensarme por todo lo que ha pasado… -sus labios sellaron sus palabras con beso en mi cuello, que siguió deslizando por todo este hasta llegar a mi pecho. Su aliento se detuvo varios segundos mientras alzaba la cabeza y buscaba mis ojos.

-Se que tu cuerpo no es como antes… así que… a partir de ahora… no pienso reprimirme mas…

Todas las dudas que habían surgido en mi mente se disiparon. Deje que su cuerpo me hiciese vibrar, gemir y alcanzar sensaciones que solo el era capaz de hacerme sentir. Durante horas nuestros cuerpos exhaustos continuaban en un continuo y perpetuo vaivén de pasión y deseo. Solo recuerdo dormirme sobre su terso pecho, hasta que el ruido del motor me despertó.

Ya no estábamos en el hotel.

Me desperté agotada y un poco confusa. Me encontraba en la parte de atrás del coche de Alice. Jasper iba como de costumbre de copiloto. Alice adoraba conducir aquel porsche amarillo. Me moví lentamente hasta que descubrí que me encontraba envuelta en los brazos de Jake. El aun dormía. Le bese suavemente en los labios.

-¿Ya te has despertado Nessi? –pregunto Alice muy confiada en que iba a responderle.

-Si… ¿Dónde estamos? –pregunte aun somnolienta.

-Pues teniendo en cuenta que llevas horas y horas durmiendo estamos prácticamente en Forks… bueno aun faltan unas cuantas horas de camino…

-¿Forks? ¿Y el avión? No… no recuerdo nada… es mas… -mis ojos se detuvieron en aquel vestido vede que llevaba puesto.

-¿Te gusta? Te lo compro Bella la ultima vez que estuvimos en Italia… aconsejada por mi claro –rió dulcemente- te sienta de maravilla… hacen juego con tu precioso color de ojos… ahh y no te preocupes por eso, Jake te a llevado de acá para allá todo el rato mientras dormías.

-Lo se… -asentí satisfecha mientras mis ojos lo observaban tiernamente- el es mío… para siempre –dije mientras volví a perderme en mi mundo de sueños.


O_o_ kristy_o_O

A un capitulo del final de la historia.

5.36 Familia

viernes, 17 de julio de 2009

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5.36 Familia

Ella se desplomó en el suelo, hundida en un río de lágrimas, pero antes de que llegara a rozarlo la envolví en mis brazos.

-Al fin… Mi Nessie… - le susurré.

-Jake… No… - sollozaba. Con un beso dulce la silencié. En mis labios quedó el sabor del final de Kahiel, la pequeña niña que había conseguido que tuviéramos un amor pendenciero. Y la misma que casi me había hecho creer que Nessie me odiaba… Por suerte aquello no era cierto.

-¡Nessie, Nessie! –Emmet corría hacia nosotros – ¡Muy bien! ¡Has estado genial!

Vi cómo Edward se acercaba caminando despacio con Bella, y el resto los seguía. Todos parecían entusiasmados por el valor que había demostrado la pequeña Nessie. Ella levantó su mirada y se separó de mis brazos, lanzándose hacia su padre. Emmet posó su mano en mi hombro.

-Tranquilo Jake, será toda tuya dentro de un rato – me dijo con una sonrisa -. Déjala que se desahogue con sus padres, le hace falta.

La visión de aquella familia ahora feliz me reconfortó. Bella sonreía mientras acariciaba la cabeza de Nessie, y Edward la abrazaba con fuerza. El resto nos limitábamos a observarlos. Después de todo lo que había pasado me sentía realmente parte de aquella familia. Al fin y al cabo, Nessie y Josh son lo más importante para mi… La risa de Josh a mi lado me sobresaltó. Leah lo tenía en brazos, pero el se removía mientras me miraba.

-Joshie, no espíes en mi mente – le dije mientras lo cogía.

-Vaya, parece que el niño es más listo que el padre… Aunque eso no es muy difícil – gruñó Rosalie.

-Tranquila rubita, mi hijo nunca tendrá una inteligencia tan baja como la tuya, y sobre todo desde que te volviste una bola de billar – me burlé. Le había dado en el punto débil.

-¡Cállate maldito chucho! – chilló histérica.

-Vale, vale, no me voy a meter más contigo… Pero… ¿No quieres un poquito de cera para que te brille la calva? Tenía que haber guardado mi pelo cuando me lo corté, al menos así podrías llevar una peluca, igual siendo morena utilizas un par de esas neuronas que deben estar maquillándose en el interior de tu cabeza…

Nunca pensé que un vampiro pudiese ponerse rojo, pero la rubia parecía que iba a estallar. Era demasiado divertido meterse con ella en aquellos momentos.

-Chicos… ¿No sería mejor que nos fuésemos al hotel? – interrumpió Alice – Está a punto de amanecer, y no creo que sea buena idea que vean a un montón de gente brillando y completamente sucios por la calle… Además, ya ha acabado todo, ¿por qué no volvemos a Forks ya?

La propuesta de Alice fue lo mejor que había escuchado en mucho tiempo. Echaba de menos una buena ducha y una cama, ellos no dormían, pero yo no tenía fuerzas para nada más. Nos pusimos de acuerdo y fuimos hacia el hotel. Al tener a Josh, no podía entrar en fase, así que todos nos acompañaron a los licántropos a paso de humano. Nessie se situó a mi lado y se agarró a mi brazo.

-Lo siento, Jake… - me susurró.

-No tienes nada que sentir… Pero ahora prométeme que estarás un rato conmigo. Solos… tú y yo…

Nessie me sonrió. Todavía no me acostumbraba a sus ojos verdes. Siempre había pensado que Edward y Bella habían roto todas las reglas cuando eran una pareja de un vampiro y una humana, pero… ¿Un licántropo y una vampira? Vaya, estábamos batiendo récords. Llegamos pronto al hotel, o al menos a mí se me hizo un camino muy corto. Leah me cogió a Josh, diciendo que iba a darle un baño a su habitación. Todos se dividieron, buscando las suyas propias, y sólo quedamos Nessie y yo en los pasillos del hotel. La miré y la cogí en brazos.

-¡Jake! ¡Qué haces! – gritó

-Muy sencillo, me llevo mi recompensa – bromeé-. Creo que me merezco un premio por haber confiado en ti, ¿no? Y tú tendrás que recompensarme, por haber sido una mentirosa.

-Ya estás tratándome como una niña otra vez – bufó.

Me la llevé a nuestra habitación y allí la solté. Ella se dio la vuelta, en dirección al baño, pero la agarré de la muñeca para no dejarla ir.

-¿Qué…?

Posé mi dedo índice en sus labios, para que no dijera nada.

-Nessie… Te lo había dicho hace tiempo, pero creo que durante un momento lo dudaste. Te quiero, nunca voy a dejar que te vayas, y voy a alejarte de cualquier peligro, aunque me cueste mi propia vida. Tú eres lo mejor que nunca me ha pasado.

Sin pensarlo dos veces, la besé como si nunca lo hubiera hecho.



ºo.O Nere O.oº

5. 36 Sangre... peligrosa

domingo, 12 de julio de 2009

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3. 36 Sangre... peligrosa

No podía soportarlo…

La sangre de mi padre se esparcía por el asfalto mientras se asestaban un golpe detrás de otro. ¿Por qué? ¿Por que estaban luchando así? ¡No podía entender nada! Las últimas palabras de Kahiel retumbaron en mi mente, mientras esta se veía inundada de cientos de preguntas.
…“tan solo mira…la función esta por comenzar”… ¿Ella lo estaba manipulando? ¡A caso era ella! Con la mirada incrédula busque su siniestra silueta contorneada por la tenue luz de una farola lejana. Podía ven a través de sus rizos. Dos esmeraldas brillaban terroríficamente en la sombra. Sentí como su mandíbula presionaba violentamente sus dientes produciendo un sonido rechinante y muy molesto. Estaba demasiado ocupada “divirtiéndose” con la escena como para prestarme atención en ese momento. Nunca la había visto tan concentrada. Una ligera brisa jugueteo con algunos de los mechones de su melena. Ella… ¡lo estaba haciendo! ¡Era ella! ¡Jake seria incapaz de decir… aquello!

Un profundo aullido me saco de mis pensamientos. ¡Jake! ¡Papa… basta! ¡Le haces daño! Grite en mi mente. Jake se encontraba contra el suelo mientras los colmillos de mi padre se acercaban ferozmente a su cuello. ¡Basta! ¡Ya basta! Me torturaba pensar que la vida de uno de los dos podía terminar allí mismo. Delante mía. Y yo… no había echo nada para evitarlo. De repente mi padre se detuvo… ¿Qué estaba pasando? ¿Papa? ¿Por qué se había detenido? ¡A caso se había dado cuenta del engaño! ¡Quizás pueda contener a Jake de control de Kahiel!
Tan pronto como esas estupidas ideas saltaron a mi mente… el cuerpo de Jake aprovechó aquel “momento de debilidad” de mi padre y se abalanzó sobre el. ¿Por qué? ¿Por qué estaba pasando todo esto? ¿Cómo habíamos llegado hasta allí? ¿Por qué? ¡Por que! ¡Por que nos estaba pasando esto a nosotros! ¡No tenemos derecho a ser una familia feliz! ¡No recordaba ni un solo momento tranquilo! Todo… todo lo que nos había pasado hasta ahora… por mucho que lo pensase siempre llegaba ala misma conclusión… una y otra vez. Es culpa mía. Una lagrima se deslizo lentamente por mi mejilla.

Ya había llegado el momento de entrar en acción. Mi espera… había acabado. Cuando los colmillos de Jake a penas rozaban la pálida piel de mi padre… sentí la necesidad de obedecer de una vez… a mi corazón. Al fin… comprendí que para salvar lo que mas quería en este mundo… antes debería arriesgar… mi propia vida en el intento. Y para poder salvar a mi familia… solo había una forma de acabar con su sufrimiento. Kahiel.

Mi cuerpo empezó a trasformarse. No sabía como iba a acabar todo aquello… pero la verdad es que… llevaba demasiado tiempo esperando este momento. La histeria emanaba por cada poro de mi piel. La sangre que recorría mis venas empezó a hervir dentro de mí. Sentía como si una bestia estuviese a punto de salir de mi cuerpo. Quería que saliese de una vez. Que respirase este maldito aire, aunque no volviese a ser la misma… aunque muriese en el intento. Debía hacerlo. Era mi deber.

Por última vez observe aquella escena que sucedía lentamente… ante mí. Ya había decidido cual iba a ser mi papel en aquella historia… en aquel final. La arruga que produjo mi sonrisa mientras pensaba hizo que aquella única lágrima juguetease por mi cara haciéndome cosquillas. Vamos Reenesme…
Por ultimo baje la cabeza. Estaba avergonzada… ¿Por qué me llevo tanto tiempo? Aquella mentira se había convertido en una coraza muy pesada… mi mentira… debía ser… subsanada. Esa triste lágrima se deslizo por mi cara… y se precipito sobre un charco que había a mis pies. Mis ojos… ahora de un verde tan intenso que rozaba la perfección suplicaron… venganza.

Mi cuerpo se movió solo. Ni siquiera recuerdo como llegue a su espalda. Mis pies a penas se habían movido… sin embargo ya no me encontraba en una esquina parada. Sino que me encontraba a un suspiro de mi… objetivo.

-Ni siquiera me has oído llegar…”hermanita” –le susurre lentamente.

-¡Que demonios pa…

Parece que interrumpí su concentración… los golpes y gemidos de la lucha cesaron en ese preciso momento.

-Perdóname por tardar tanto- dije casi en un murmullo –yo aliviare tu pena… -suspire y
mis brazos la envolvieron en una abrazo letal inmovilizándole el cuerpo.

-No seas ingenua hermanita… ¡Yo te cree! ¿Crees que vas a poder conmigo? ¡Ilusa! ¡No sabes con quien te estas metiendo! ¡Pensé que estabas de mi lado! ¡Maldita desagradecida!

-Cállate… tu voz me da dolor de cabeza.

-¡Te matare a ti la primera! –grito mientras un alo de fuego se encendía sobre nuestras cabezas- ¡Mi poder es ilimitado! ¡Morirás aquí mismo! ¡Y ellos irán detrás!

-¡Nessie! ¡Suéltala! ¡Morirás! ¡Por favor!

-¡Nessie cariño por favor! ¡No nos hagas esto!

No pude identificar las voces de cada uno. En ese momento mi cuerpo… estaba separado de mi mente. Al fin me había convertido en lo que tanto había temido… y esta vez no iba a detenerme. Tenia que saciar mi sed…

El forcejeo y los gritos pararon. Todo se silencio durante ese momento en el que ella entro en mi mente. Ante mis ojos una niña apareció. Su ropa rasgada y manchada de sangre… su cuerpo demacrado y maltratado… su pelo lleno de enredos y sangre seca… abrazaba tímidamente un conejito de peluche sobre su pecho. Nunca podre olvidar aquella mirada. Con las lagrimas retenidas en los ojos suplicándome perdón. Esos ojos verdes que tantas veces me habían aterrorizado… ahora tan solo eran el reflejo de su alma.

-¡Hazlo… por favor… bebe mi sangre…!

Mi cuerpo actuó solo. Sin pensarlo dos veces… atravesé ferozmente aquella blanquecina piel. La sangre broto de inmediato. Su sangre me salpico por completo. Como un animal salvaje bebí aquel rojizo y escurridizo río que manaba sin cesar. Su cuerpo comenzó a debilitarse lentamente mientras succionaba toda la sangre que podía. Podía notarlo. Nunca me había sentido así mientras me alimentaba. Esa sangre era especial… su sabor era inigualable… podía paladear las cientos de víctimas que habían pasado por sus fauces. Las vidas que había quitado… el poder que había obtenido… pero sobre todo podía saborear su amarga infancia…

-Tu sabes que ahora… nunca podrás librarte de mi… ahora…soy parte de ti… -mascullo mientras escupía su propia sangre – ahora nunca escaparas…

Una de mis manos se deslizo lentamente hasta sentenciar aquel acto. De un golpe seco…atravesé su pequeño pecho. El silencio fue mi respuesta. Deje caer aquel cuerpo ahora inerte. Parecía tan vulnerable ahora…

Seque la sangre que aun goteaba en mi barbilla con la muñeca. Mis ojos se inundaron y el llanto incontrolado acudió junto con mi desesperación. Deje que mis rodillas cargasen con todo el peso de mi cuerpo. Con las manos ensangrentadas tape mi cara horrorizada por lo que había echo. ¡Estaba muerta! ¡La había matado! ¡Ella me lo había pedido! ¡No pude parar! ¡Me estaba controlando!

Antes de que mis rodillas tocasen el suelo sentí unos brazos que me estrecharon fuertemente.

-Al fin… mi Nessie…

O_o_kristy_o_O

5.35 Lucha

jueves, 9 de julio de 2009

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5.35 Lucha

Recordé las palabras de Josh… ella miente… Mi vista se dirigió a Nessie con curiosidad. Ella también me miraba, su rostro expresaba sorpresa. Deseaba poder introducirme en su mente, saber qué tenía pensado hacer, por qué no se movía, por qué me observaba, qué quería de Kahiel…

Sentí algo en mi cabeza, pero no me preocupó en aquel momento. Seguía observando los ojos de Nessie, buscando respuestas a todas las preguntas que se acumulaban en mi mente. Pero algo me perturbó.

-Bien, lobito, ya es hora de que empecemos a jugar en serio. Hace algún tiempo te dije que ibas a ser mío… ya es hora de ponerlo en práctica – la voz de aquella niña vampira golpeaba cada rincón de mi mente. Sabía que solo me estaba hablando a mí, podía sentirlo.

-No… - mascullé- no puedes…

Un dolor me atravesó el cuerpo completamente, quedándose atrapado en mi cabeza, sentía como la sangre palpitaba en mi cerebro, y como algo comenzaba a controlarme. Gritaba pidiendo ayuda, pero sabía que no conseguía decir nada que los demás pudieran entender. Escuchaba a Josh llorando, a Edward gritando, pero de pronto no pude resistir más y me desplomé en el suelo.

-Ahora eres mío – susurró Kahiel en mi interior.

No podía resistirme más, ella ya estaba en mi mente. Escuché como Nessie pronunciaba mi nombre, intenté pedirle ayuda a ella… pero de mi boca solo salieron las palabras que nunca pensé que le diría…

-Te mataré – volví a intentar pedirle ayuda, pero solo pude repetir lo mismo, Kahiel controlaba cada uno de mis movimientos-. Te mataré.

Volví a escuchar la voz de Edward, de Leah, y de Kahiel, esta vez fuera de mi cuerpo. Grité, intenté entrar en fase para librarme del control de la niña, pero eso había sido la peor idea que había tenido.

-Bien, mi querido Jake, eso era lo único a lo que no te podía obligar… ahora te controlo completamente, licántropo… adelante, mata a Edward…

Sentí impotencia, y al momento mi cuerpo se abalanzó sobre él. Clavé mis colmillos en el abdomen de Edward antes de que él se diese cuenta de mi ataque. Su sangre comenzó a brotar violentamente, llenando mi hocico del líquido rojizo. Edward se removió y consiguió librarse de mis fauces. Saltó hacia atrás alejándose de mí, pero sin intenciones de eludir aquel combate.

-Jacob, sabes que siempre quise hacer esto… - comenzó a decir Edward – No pienso contenerme, y menos después de tu ataque sorpresa.

Sus ojos se volvieron negros como el carbón y enseñó sus colmillos. Yo gruñí y también le enseñé los míos, adoptando una posición de ataque. No quería hacerlo, no quería luchar contra Edward, pero el control sobre mí mismo estaba encerrado en una esquina de mi mente. Nos abalanzamos uno sobre el otro, podía sentir las miradas de incertidumbre que nos dirigían el resto de los vampiros que nos rodeaban. Los Cullen… No quería hacerle daño a ninguno de ellos, pero aquella maldita niña me estaba obligando. Edward y yo rodamos por el suelo, destrozando las piedras que formaban el camino. Él se defendía, luchando como nunca lo había visto. Su sangre y la mía se mezclaban en los pequeños charcos que se iban formando en el suelo. En un movimiento rápido consiguió inmovilizarme. Mi hocico estaba a escasos centímetros de su cara, un simple mordisco y podía matarme. Desesperado, se me ocurrió la última idea que podía llevar a cabo, intentar comunicarme con Edward mentalmente. Podía pensar por mí mismo, aunque no consiguiera ejecutar ninguna orden que dirigiese a mi cuerpo.

-Edward… Edward, Kahiel me está controlando… Por favor, hazme caso, no quiero hacerte daño – pensé.

Noté que su mirada cambiaba, del odio pasó a la desconfianza, y luego a la curiosidad.

-Vamos, Edward, demuéstrame que me crees, sabes perfectamente que nunca os atacaría… - le supliqué.

Vi cómo sus ojos se volvían más claros. Me estaba escuchando. Su don por fin había sido útil para mí.

-Edward, continúa fingiendo la lucha, detenme todo el tiempo que puedas, no puedo controlar mi cuerpo, Kahiel me controla, está manejándome.

Edward me cedió un poco en la fuerza con la que me sujetaba, y mi cuerpo aprovechó aquella debilidad para tomar el control. Ahora era yo el que estaba sobre él, su cuerpo estaba completamente aprisionado bajo mis patas, y mi hocico se acercaba peligrosamente a su cuello. Pero en el momento en que abrí mi boca para atacar, un grito cruzó la noche y recuperé el control sobre mí…


ºo.O Nere O.oº

5.34 Pesadilla

martes, 7 de julio de 2009

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5. 34 Pesadilla

-Lo… siento… Kahiel… - aquellas habían sido sus últimas palabras, suplicando el perdón de su hija.

Con sus propias manos Kahiel destrozo la ultima oportunidad que le quedaba de tener un futuro feliz. Todos pudimos ver como se escapa la vida de Kate… entre sus dedos. Solo le hizo falta un movimiento seco para terminar con la agonía de una madre que solo deseaba el perdón de su hija. Mientras mi mente trataba de asimilar tal hecho, el fuego rodeo el cadáver de Kate. Mis ojos pasmados se detuvieron en la expresión de la niña. En su rostro reflejaba una total indiferencia. ¡Ni siquiera le importaba! ¡Había matado a su madre! ¡La había matado!

-Ella ha sido la primera… Ahora os toca a vosotros…

Mi desesperación aumento por momentos. Me sentí aterrorizada al comprobar que para ella no existía ningún límite. El odio con el que pronuncio aquellas palabras me despertó de mi trance. Entonces me percate… ¡Jake! Mis ojos lo buscaron ansiosamente. Me vi sorprendida, sus ojos ya se encontraban posados en mí. ¿Por qué me miraba así? ¿A caso ya se había dado cuenta de mi engaño? ¡No, no podía ser eso! ¡Nadie debía enterarse! Sin embargo sus ojos ya no me miraban como antes. La decepción y la tristeza se habían borrado de su mirada. Solo reflejaban curiosidad.

Un ligero espasmo me provoco un horrible escalofrío. Algo estaba a punto de ocurrir. Lo presentía. Kahiel no iba a dejar las cosas tal y como estaban en ese momento. Aun podía recordar con suma claridad lo que acaba de suceder ante mí. En mi mente aun se dibujaba esa espantosa escena. La mirada desencajada, perdida en el infinito… una madre había dado la vida por recuperar a su hija. Kahiel estaba fuera de control. Nunca la había visto así. Quien sabe de lo que seria capaz. ¡Todos debían huir! ¡Tenían que marcharse! ¡Los iba a matar! ¡Tenia que intervenir!

Un grito me saco de mis pensamientos. ¡Era Jake! ¡Que le estaba pasando! ¿Qué le estaba ocurriendo? Gemía de dolor mientras se sostenía la cabeza entre las manos. Podía apreciar como su cuerpo temblaba mientras mascullaba algo sin sentido entre grito y grito de dolor. ¡Jake! Quería correr hacia el, envolverlo en mis brazos y que todo mal pasase. Pero mi cuerpo no obedecía lo que mi corazón le suplicaba, mi mente tenia muy claro cual era mi función en aquella lucha…y aun no había llegado mi momento. Solo tenia que esperar. Un poco más… solo un poco más.

-¡Jake! ¡Que pasa! –grito Leah mientras se acercaba a Jake. Josh comenzó a llorar.

-¡Aléjate estupida! –rugió mi padre.

El cuerpo de Jake se precipito contra el suelo. Sus rodillas impactaron contra el suelo violentamente mientras sus manos aun sujetaban su cabeza. Ese enorme cuerpo color canela… ese cuerpo que siempre me había protegido… ahora se veía tan vulnerable. El llanto de Josh me estaba poniendo cada vez más nerviosa. ¡Jake que te pasa!
De repente todo ceso. Su cuerpo dejo de temblar. Los gemidos de dolor cesaron. Lentamente sus dedos se desenredaron de su pelo y sus brazos se dejaron caer.

-Jake… -pronuncie lentamente…

Su cuerpo se estremeció al oír mi voz. Su cabeza se alzo rápidamente y sus ojos se clavaron en los míos. Mi cuerpo se paralizo. Una ligera brisa, movió lentamente los rizos de mi melena mientras aun mantenía la vista fija en sus ojos. ¿Qué… le había pasado? Sin perderme de vista se levanto lentamente. Sentí un escalofrío cuando uno de los extremos de la cinta que llevaba atada en la muñeca acaricio mi mano.

-Te matare.

¿Qué? ¿Qué acababa de decir? ¡Jake! ¿Me iba a matar? ¡No entendía nada! ¿Qué le estaba pasando? Sus ojos ahora fríos… apagados, no mostraban el calor que solían desprender. Mi Jake… que te pasa.

-Te matare –repitió.

-¡Jake que narices estas diciendo! –grito mi padre prácticamente a su lado.

-¿Qué te pasa lobito? –rió Kahiel mientras observaba la escena un poco alejada.

-¡Bruja que le has hecho! –rugió Leah mientras intentaba consolar el llanto de Josh.

-¿Yo?… tan solo mira…la función esta por comenzar -esas fueron las ultimas palabras de Kahiel antes de que mi pesadilla empezase.

Un espantoso grito salio de la boca de Jake antes de entrar en fase. Ni siquiera me dio tiempo de ver como empezó todo.

Un fuerte olor a sangre inundo el lugar.

La silueta de Jake teñida de rojo… apretando entre sus fauces… el cuerpo de mi padre.


O_o_kristy_o_O